Además de su durabilidad y de su fácil mantenimiento, el terrazzo tiene una particularidad muy interesante: su gran variedad de acabados.

El tamaño del grano y las diferentes tonalidades de color ofrecen una versatilidad enorme.

A los tonos tierras y grises más tradicionales se unen ahora diseños y composiciones más atrevidas con vivos colores y fuertes contrastes.